Una formación ubicada en el este de Turquía vuelve a despertar el interés de investigadores y de millones de personas alrededor del mundo por su posible relación con uno de los relatos más conocidos de la Biblia: el Arca de Noé.

Se trata de la formación Durupınar, situada en la provincia de Ağrı, en las cercanías del monte Ararat. Su particular silueta, semejante a la de una gran embarcación, ha generado preguntas durante décadas. Ahora, una nueva investigación científica intenta obtener respuestas utilizando tecnología moderna y análisis de laboratorio.

El proyecto es dirigido por el profesor Cenker Atila, del Departamento de Arqueología de la Universidad Sivas Cumhuriyet, y cuenta con la participación de investigadores de diferentes disciplinas y países.

Una investigación más profunda

Durante la temporada de trabajo de campo de 2026, los especialistas realizaron estudios del terreno, levantamientos digitales y exploraciones del subsuelo mediante radar.

Imagen ilustrativa del Arca de Noé. Generada digitalmente para ASIE

También fueron tomadas numerosas muestras que serán estudiadas en laboratorio para conocer mejor la composición y antigüedad de los materiales encontrados en la zona.

El objetivo es separar las especulaciones de la evidencia científica y determinar si Durupınar es únicamente una formación producida por procesos naturales o si existen elementos que requieran una explicación diferente.

La investigación cuenta con autorización de autoridades turcas y se desarrolla en colaboración con el proyecto Noah’s Ark Scans.

¿Encontraron realmente el Arca de Noé?

Por ahora, la respuesta es no.

Aunque algunos titulares publicados durante los últimos años han presentado el lugar como si el Arca de Noé ya hubiera sido descubierta, los investigadores todavía no han confirmado esa conclusión.

La forma de la estructura y algunos resultados obtenidos mediante estudios del subsuelo han aumentado el interés en el sitio, pero todavía hacen falta análisis científicos para determinar su origen.

Esta diferencia es importante: investigar un lugar relacionado con la posible ubicación del Arca no significa haber demostrado que se trata de ella.

Una formación conocida desde hace décadas

Durupınar fue identificada en 1959 y desde entonces ha sido objeto de diferentes investigaciones.

Vista desde el aire, posee un contorno que recuerda a la forma de una embarcación. Esa característica, combinada con su ubicación en la región del monte Ararat, ha provocado numerosas teorías.

El libro de Génesis relata que, después del diluvio, el arca descansó sobre los “montes de Ararat”. Esta referencia bíblica ha convertido la región en uno de los principales lugares de interés para quienes buscan evidencias históricas relacionadas con el relato de Noé.

Sin embargo, durante décadas también se ha planteado una explicación geológica para la formación.

Por esa razón, la investigación actual busca estudiar el terreno utilizando métodos que permitan obtener información medible y posteriormente sometida a análisis científico.

Tecnología para observar lo que está bajo tierra

Una de las herramientas utilizadas en el proyecto es el radar de penetración terrestre, conocido como GPR.

Esta tecnología permite enviar señales hacia el subsuelo y estudiar las variaciones que aparecen debajo de la superficie sin necesidad de realizar una excavación completa.

El equipo también ha trabajado con modelos digitales del terreno, muestras del suelo y perforaciones controladas para obtener material que pueda analizarse posteriormente.

La expectativa ahora está puesta en los laboratorios.

Las muestras recogidas durante la investigación serán sometidas a diferentes estudios antes de que el equipo pueda presentar conclusiones más firmes.

Fe, historia y ciencia

El Arca de Noé ocupa un lugar importante dentro de la tradición bíblica y continúa despertando interés miles de años después del relato registrado en Génesis.

Para muchas personas, la nueva investigación resulta especialmente llamativa porque combina una historia conocida por generaciones con herramientas científicas actuales.

Sin embargo, los propios estudios todavía deben completar varias etapas antes de determinar qué es exactamente la formación Durupınar.

La Universidad Sivas Cumhuriyet ha informado que los resultados del proyecto serán recopilados y presentados posteriormente a la comunidad científica.

Por ahora, el misterio continúa.

Lo que sí ha cambiado es la cantidad de tecnología y recursos que se están utilizando para estudiarlo. Los próximos análisis podrían ofrecer información mucho más precisa sobre un lugar que lleva décadas generando preguntas alrededor del mundo.

ASIES Noticias

Fuente: Universidad Sivas Cumhuriyet y proyecto de investigación Noah’s Ark Scans.

Fuentes consultadas

  • Documentos leídos y entrevistas

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