El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos confirmó oficialmente el colapso el 1 de octubre de 2026. La estructura, que alcanzaba aproximadamente 27 metros de altura, había sido durante años uno de los paisajes más reconocibles de esta zona del parque.

Según las autoridades, el arco todavía estaba en pie el 23 de septiembre, pero para la noche del 27 de septiembre ya había desaparecido. Debido a que el área permaneció cerrada durante parte de ese período, no se pudo determinar con exactitud el momento en que ocurrió el derrumbe.

Una formación creada por la lava y transformada por el océano

El Arco del Mar Hōlei era mucho más que una estructura rocosa llamativa. Su historia estaba directamente relacionada con la actividad volcánica que ha moldeado la Isla Grande de Hawái durante siglos.

La formación se originó a partir de un antiguo flujo de lava que ocurrió aproximadamente hace 550 años. Con el paso del tiempo, el océano comenzó a erosionar lentamente las capas de roca volcánica.

Las diferentes capas no tenían la misma resistencia. Algunas se desgastaron más rápidamente debido al constante impacto de las olas, mientras que otras permanecieron durante más tiempo.

Ese proceso terminó creando una abertura natural en la roca que, con los años, se convirtió en el famoso arco.

Paradójicamente, la misma erosión que dio origen a la formación también fue responsable de su desaparición.

Durante años se esperaba que finalmente colapsara

Aunque el Arco del Mar Hōlei parecía una estructura sólida y permanente, las autoridades sabían que su existencia tenía un límite.

La erosión marina había debilitado progresivamente la formación, mientras que diferentes acontecimientos geológicos también afectaron la estabilidad de los acantilados de la zona.

El terremoto y la actividad volcánica relacionados con la erupción del Kīlauea en 2018 provocaron importantes cambios en el paisaje cercano.

Posteriormente aparecieron grietas y otras señales de inestabilidad en los alrededores del arco. Por motivos de seguridad, el área original desde donde los visitantes podían acercarse fue cerrada.

Las autoridades habilitaron posteriormente un punto de observación ubicado a mayor distancia, permitiendo contemplar la formación sin acercarse a los sectores más peligrosos del acantilado.

El último tramo de su historia

En los últimos años, el deterioro del arco se hizo cada vez más evidente.

El fuerte oleaje golpeaba constantemente la base de la formación y contribuía al desgaste de la roca. Incluso algunas tormentas habían provocado la pérdida de partes de la estructura.

Por eso, el eventual colapso del arco no era considerado un acontecimiento inesperado desde el punto de vista geológico.

Sin embargo, para quienes conocían el lugar y habían contemplado la formación durante años, su desaparición representa un cambio importante en el paisaje.

El arco había formado parte de numerosas fotografías y recuerdos de visitantes que recorrieron la zona costera del parque.

Desapareció después de una tormenta

El Arco del Mar Hōlei fue visto por última vez en pie el 23 de septiembre.

Poco después, el área fue afectada por condiciones meteorológicas asociadas con la tormenta tropical Nolo y permaneció temporalmente cerrada.

Cuando las autoridades pudieron volver a inspeccionar la zona, descubrieron que el arco ya había desaparecido.

El Servicio de Parques Nacionales determinó que el colapso había ocurrido para la noche del 27 de septiembre, aunque no existe una hora exacta registrada para el momento del derrumbe.

Tampoco se ha establecido que la tormenta haya sido la única causa directa de la caída. La formación llevaba siglos siendo erosionada por el océano y ya presentaba señales de deterioro e inestabilidad.

Un paisaje que nunca permanece igual

El derrumbe del Arco del Mar Hōlei es un ejemplo de cómo los paisajes naturales pueden cambiar con el paso del tiempo.

En Hawái, estos cambios son especialmente visibles debido a la combinación de actividad volcánica, terremotos, erosión y condiciones del océano.

Una formación puede tardar cientos de años en desarrollarse y, finalmente, desaparecer en cuestión de segundos o minutos.

El arco representa precisamente ese proceso.

Primero, la actividad volcánica creó las capas de roca. Después, durante cientos de años, el océano fue abriendo lentamente un espacio en ellas hasta formar el arco. Finalmente, la erosión debilitó la estructura hasta que ya no pudo mantenerse en pie.

Las autoridades piden mantenerse alejados de los acantilados

Aunque el arco desapareció, el lugar continúa siendo una zona que requiere precaución.

El Servicio de Parques Nacionales ha recordado a los visitantes que deben respetar las áreas cerradas y mantenerse alejados de los bordes de los acantilados.

La desaparición de una formación rocosa no significa que el terreno se haya vuelto estable. Por el contrario, los desprendimientos de roca pueden continuar ocurriendo en zonas donde la erosión y la actividad geológica siguen modificando el terreno.

Los visitantes también deben tener especial cuidado con el fuerte oleaje de esta parte de la costa.

El final de una formación de más de cinco siglos

El Arco del Mar Hōlei había permanecido frente al océano Pacífico durante aproximadamente 550 años.

Durante todo ese tiempo, las fuerzas naturales fueron transformándolo lentamente hasta convertirlo en una de las formaciones más reconocibles de la costa del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái.

Ahora, esa estructura forma parte de la historia del lugar.

Su desaparición recuerda que incluso los paisajes que parecen permanentes están sujetos a cambios constantes. La naturaleza que construyó el arco también terminó destruyéndolo.

Aunque el famoso arco ya no volverá a aparecer en las fotografías de los visitantes, el proceso geológico que transformó esa costa continúa.

El océano seguirá golpeando los acantilados, la roca seguirá erosionándose y el paisaje de Hawái continuará cambiando con el paso de los años.

Fuente: National Park Service (Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos).

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